El Papa Francisco, el Zorro — Revisado

Por Richard Bennett

Revisado por Steven M. Morrison


En la encíclica del Papa Francisco, "Laudato Si', mi' Signore" ("Sea alabado, mi Señor"): Sobre el Cuidado Común de Nuestra Casa, el Papa se identifica como "el Santo Padre" y como cristiano. No obstante, Francisco enseña lo siguiente en esta encíclica:

"En las palabras de este hermoso cántico, San Francisco de Asís nos recuerda que nuestra casa común es como una hermana con quien compartimos la vida y una bella madre que nos abre sus brazos para abrazarnos. ‘Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana, la Madre Tierra, que nos sustenta y gobierna, y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.'"

¿Está Francisco respaldando la idea de que la tierra "nos gobierna" en lugar del SEÑOR? En ninguna parte de la Biblia se llama "Madre" o "Hermana" a la tierra.

El Papa Francisco es, ante todo, jesuita. Como jesuita, es conocido por ser astuto como un zorro. En el tercer párrafo de la encíclica, especifica claramente una crisis y señala a su audiencia deseada. "Ahora, enfrentados como estamos con el deterioro ambiental global, deseo dirigirme a cada persona que vive en este planeta… sobre nuestra casa común." Aún queda por ver, entonces, por qué el Papa Francisco ha salido tan pronto en su pontificado con una declaración de paganismo grosero como parte de su supuesta cosmovisin cristiana.

La Verdad Bíblica

La verdad es que en el principio Dios creó los cielos y la tierra. Como dice la Biblia: "Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas." Dejando de lado estas palabras fundamentales, Francisco ha optado en cambio por citar la comprensión pagana del católico del siglo XII, San Francisco. Por lo tanto, no puede ser por accidente que el Papa Francisco haya elegido cubrir su pontificado con los supuestamente beniágnos hábitos de Francisco de Asís.

Una Mentira Fundamental

Un hecho importante a considerar es que el Papa Francisco cree en su autoridad absoluta. Como proclama la propia enseñanza de su Iglesia Romana: el Sumo Pontífice, en virtud de su cargo, posee autoridad magisterial infalible. Sin embargo, la realidad es que solo Jesucristo posee todo el poder y la autoridad docente, como el propio Cristo proclamó: "Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra." Así, el jesuita Francisco, habiéndose cubierto primero con el manto pagano de Francisco de Asís, intenta usurpar la autoridad divina con una pretensión totalmente falsa. Otro ejemplo de esta autoridad católica romana falsificada por el Papa Francisco se ve en lo siguiente. Francisco profesa impartir a Cristo mediante las Misas y al Espíritu Santo mediante los Sacramentos, incluida su idea actual de que "Como cristianos, también somos llamados ‘a aceptar el mundo como sacramento de comunión, como una manera de compartir con Dios y con nuestros prójimos a escala global.'" ¿Dónde hay evidencia de la verdad escritural y del Evangelio en esta enseñanza papal espiritualmente ciega? La Escritura ordena a cada hombre arrepentirse y creer en el Evangelio, pero ningún hombre puede hacerlo sin la convicción del Espíritu Santo. Sin embargo, estos hechos elementales son silenciosamente dejados de lado mientras el Papa amplía su argumento afirmando que la cosmovisin del Papado es relevante para hoy. Sin embargo, su enseñanza termina en totalitarismo.

Francisco comienza con nuestro supuesto pecado contra la "hermana tierra", como establece la encíclica, y se mueve en una dirección totalmente no bíblica:

"‘Esta hermana' (la tierra) ‘ahora clama a nosotros por el daño que le hemos infligido con nuestro uso irresponsable y el abuso de los bienes con que Dios la ha dotado. Hemos llegado a vernos como sus señores y dueños, con derecho a saquearla a voluntad. La violencia presente en nuestros corazones, herida por el pecado, también se refleja en los síntomas de enfermedad evidentes en el suelo, en el agua, en el aire y en todas las formas de vida.'" Laudato Si, Párrafo 2

La opinión declarada de Francisco es completamente panteísta. La Biblia afirma:

"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas."

La Biblia declara la verdad. Por el contrario, Francisco enseña que el cielo y la tierra son partes del Señor Dios. Esto es pura filosofía pagana.

Las Astutas Conjeturas del Papa Francisco

Lo que debe entenderse es que la encíclica de Francisco, con su tono elevado e inspirador en la búsqueda de la excelencia ética, está fuertemente cargada con todos los supuestos clásicos del Papado. Principalmente, lo que se presenta en la encíclica es un plan idealizado para el mundo. Está basado en la visión del Vaticano de lo que el mundo es actualmente y de lo que podría ser, como si el Papa fuera el "señor-director" temporal de todo lo espiritual, político y económico. Todo el argumento de la encíclica depende de la veracidad de sus supuestos axiomas supuestamente evidentes. Sin embargo, los supuestos son falsos. Si el Papa Francisco quiere ser una voz profética en el mundo moderno, supuestamente hablando en nombre de Cristo, entonces sus supuestos deben evaluarse según la medida dada en la Palabra de Dios, a saber: "A la ley y al testimonio: si no dicen conforme a esto, es porque no les ha amanecido." El Señor Jesucristo fue enfático en que la Escritura es la verdad absoluta, que no puede ser refutada. Como dice la Escritura: "Jesús se acercó y les habló diciendo: ‘Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra.'" Así, desde el principio, queda claro que el Papa Francisco es un impostor con un objetivo.

Lo que Francisco no hace explícito en esta encíclica es que desde el Concilio de Trento a mediados del siglo XVI, la Iglesia Romana ha sostenido que no hay salvación fuera de la Iglesia Católica Romana, y formalmente negó el Evangelio. Roma formalmente se volvipó apóstata en el Concilio de Trento. Nunca ha revocado el Concilio de Trento. Así, en lugar del Evangelio para hacer justo al hombre ante el Santo Dios, Roma solo tiene sacramentos para ofrecer. Estos no otorgan salvación, pues solo "el evangelio de Cristo… es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree…" Por lo tanto, el Papado debe tomar otra herramienta en sus manos, debe encontrar otra ruta por la cual atrapar a las personas en los pliegues de la Babilonia Moderna. El diálogo sobre cuestiones medioambientales es el modo actual. Cerca del final de la encíclica, hay mucho discurso religioso sobre Dios y el deber de los cristianos. Pero esto es, en realidad, solo un postscriptum a la encíclica. El verdadero empuje de la encíclica es la promoción de una agenda política expresada en términos paganos. No puede ser de otra manera porque en su concepción, objetivo y método, se opone a la Escritura.

Ante esto, el mensaje del Señor Jesucristo para quienes son suyos es totalmente diferente. Él proclama:

"Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo."

Siguiendo a este mensaje está la seguridad de que quienes por sola gracia creen en Cristo solo mediante la sola fe, es decir, la verdadera familia espiritual de personas en todo el mundo, son la verdadera familia de Dios. "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." Como se presenta en el Evangelio, quienes por sola gracia de Dios, mediante sola fe, creen en el solo Señor Jesucristo han sido declarados "hijos de Dios" a través de la vida perfecta y el sacrificio del Señor Jesucristo. Como proclamó el Apóstol Pablo: "… habeis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios."

La Agenda del Papa Francisco

A lo largo de la encíclica, el tema medioambiental de Francisco no puede ignorarse. Con más de ciento setenta referencias al calentamiento global, el cambio climático, el medio ambiente y los asuntos ambientales, queda claro que este es el medio para su fin. Si bien nos preocupamos justamente por lo que Francisco dice, también es imperativo captar por qué lo dice. La encíclica de Francisco no es en ningún sentido fruto de pensamiento original. Tanto su estilo analítico como su forma argumentativa están sólidamente fundamentados en el sentido preeminente del Vaticano de su propia importancia y supuesto señorío sobre cada aspecto de la vida humana.

Francisco demuestra exhaustivamente que sus puntos de vista representan verdaderamente la esencia histórica de la enseñanza religiosa y social de Roma. Sin embargo, esa enseñanza no es la enseñanza de la Biblia. Así, Francisco se muestra una vez más como un zorro astuto. Su objetivo es fundamentar firmemente el bienestar y el futuro de su institución en términos de un "desarrollo humano integral" que reconozca su primacía como único árbitro de la ética y el orden moral. Está bastante claro que Francisco escribe su encíclica para afirmar una vez más las pretensiones autocráticas del Papado. El objetivo de Francisco en esta encíclica es exponer y promover un tipo de gobierno mundial.

Específicamente, vislumbra una "sociedad globalizada" renovada y rejuvenecida sobre la cual la Iglesia Romana gobierne como la principal entidad ética. ¿Y qué mejor manera de obtener autoridad moral que entretejiendo el activismo ambiental basado en el calentamiento global y el cambio climático sintetizados por la "ciencia moderna, falsamente llamada así"? Verdaderamente es un plan astuto para solidificar una base política con la izquierda no religiosa, creando así una armoniosa Iglesia y Estado Global. La actividad ecuménica desde los primeros días del Vaticano II ha tenido un éxito extraordinario en unificar a la derecha religiosa bajo el dominio papal. Si esto continúa, es solo cuestión de tiempo antes de que todos sean introducidos en otro capítulo de la Edad Oscura.

Poder Legal Real para Implementar la Agenda del Papa

El predecesor de Francisco, Benedicto XVI, pidió "una reforma de la Organización de las Naciones Unidas, y asimismo de las instituciones económicas y las finanzas internacionales, para que el concepto de la familia de naciones pueda adquirir dientes reales." El dominio social y religioso, sostenido y mantenido mediante la ley civil en las naciones europeas, es lo que la Iglesia Católica disfrutó y de lo que prosperó a lo largo de la Edad Oscura y la Edad Media. Es hacia ese mismo fin al que Francisco ahora avanza. Enumerando el calentamiento global, la contaminación, la pobreza, la desigualdad global, el sobreconsumo de las naciones del primer mundo y temas similares, afirma:

"Estas situaciones han hecho que la hermana tierra, junto con todos los abandonados de nuestro mundo, clame, rogando que tomemos otro rumbo. Nunca hemos maltratado y dañado tanto nuestra casa común como en los últimos doscientos años. Sin embargo, estamos llamados a ser instrumentos de Dios nuestro Padre, para que nuestro planeta sea lo que él deseaba cuando lo creó y corresponda a su plan de paz, belleza y plenitud. El problema es que aún nos falta la cultura necesaria para afrontar esta crisis."

Después de personificar la tierra, Francisco pasa suavemente a afirmar que "[cometer] un crimen contra el mundo natural es un pecado contra nosotros mismos y un pecado contra Dios." Luego llama al "[e]stablecimiento de un marco jurídico[,] que pueda establecer límites claros y garantizar la protección de los ecosistemas[,] se ha vuelto indispensable…" Su solución de cambiar la cultura mediante sus prescripciones legales impuestas en lugar de evangelizar al mundo con el verdadero Evangelio de la gracia es absolutamente antibíblica, pero encaja a la perfección en la agenda papal en curso.

Además, la Iglesia Católica Romana tiene mucha influencia en la formulación e implementación de leyes nacionales e internacionales, particularmente en las naciones en las que tiene nuncios papales como embajadores. En la actualidad, mantiene relaciones diplomáticas con ciento setenta y cuatro países a nivel de embajada. La conveniencia, el engaño y la astucia han sido siempre elementos definitorios de los pronunciamientos geopolíticos de la Iglesia Romana. El Papa Francisco y su Vaticano desean mantener relaciones diplomáticas oficiales. Su comprensión es que el poder civil político está subordinado al control espiritual de la Roma apóstata. El Papa Francisco, el instrumento necesario y dispuesto en la actualidad, busca cumplir estas aspiraciones y objetivos.

Conclusión

Que Francisco y su encíclica tengan la intención de gobernar las actividades religiosas, políticas y económicas en todo el mundo no debería sorprender. La arrogancia papal encaja bien con la predicción de la Escritura para tales pretensiones: "Subiré sobre las alturas de las nubes; seré semejante al Altísimo." Solo puede haber un Vicario de Cristo que sea infinito, supremo, omnipotente y del todo suficiente; a saber, el Espíritu Santo. El Papado es un sistema apóstata demoniacamente energizado que será juzgado y completamente condenado por el Señor. La perspectiva bíblica comprende que "el mundo entero está en maldad" y "los impios actuarán impíamente, y ninguno de los impios entenderá." El programa papal es perverso y deliberado, y su genialidad en sus medios y métodos, satánica. Desde el principio, el Señor Dios se propuso glorificarse "en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén." Creó el mundo y formó al hombre para este propósito. Su diseño sumamente sabio no fue derrotado cuando Adán y la humanidad cayeron, pues Jesucristo el SEÑOR fue el Cordero "immolado desde el principio del mundo." La voluntad del Dios Todopoderoso es desde la eternidad y reina suprema en el tiempo. Él ordena, dirige y controla soberanamente todos los eventos. Él es quien "todas las cosas hace según el designio de su voluntad." Satanás y su actual imperio neo-babilónico no pueden resistirle. Está escrito: "El SEÑOR reina; témblense los pueblos."

Les rogamos que se unan a nosotros en oración para que muchas personas entiendan esto, y también sean atraídas por el Espíritu de Dios a buscar Su gracia. La gracia es favor divino inmerecido. Por sola misericordia, Él salva a pecadores que merecen el infierno, demostrando que toda la gloria del poder redentor es solo de Él. Puesto que Dios obra todas las cosas según el consejo de Su propia voluntad, la manipulación moderna del poder civil por parte de la Roma Papal, el falso ecumenismo y las políticas económicas no bíblicas son simplemente instrumentos que Dios en Sus propósitos Soberanos ha permitido.

Podemos estar sinceramente agradecidos de que el Dios Todopoderoso en Su suprema sabiduría haya puesto límites a las intrigas de Roma. El Papa Francisco y la Iglesia Romana serán castigados por su rechazo deliberado del Señorío de Cristo. El pueblo del Señor no será engañado por la poderosa ilusión que ha descendido sobre el mundo. Antes bien, "deben contender ardientemente por la fe que una vez fue entregada a los santos." Los verdaderos creyentes son aquellos que se adhieren solo a Dios y a Su Palabra escrita: estos saben que son salvos por sola gracia, mediante sola fe, en solo Cristo, y que a Dios únicamente se debe toda gloria y alabanza. ♦